La inmortalidad no acompaña al guerrero en su viaje. El guerrero ante todo reconoce su vida como un acto efímero entre el despliegue del tiempo y el destino.
El Budismo ha sido por muchos siglos la tradición espiritual dominante en la mayor parte de Asia, incluyendo los países de la Indochina, como también Sri Lanka, Nepal, Tibet, China, Korea y Japón.
Los linajes de la escuela de Kagyu del Budismo tibetano se derivan a partir de dos fuentes: Marpa Chokyi Lodoe (1012-1099) y Khyungpo Nyaljor (978-1079).
Si el zen enfatizó las virtudes militares del estoicismo y el desdén por la vida, y proporcionó una técnica para el entrenamiento del instinto, el shinto recalcó la lealtad al soberano y el patriotismo.
El maestro estaba de un talante comunicativo, y por eso sus discípulos trataron de que les hiciera saber las fases por las que había pasado en su búsqueda de la divinidad.
El Zen -o Budismo Zen- ha alcanzado tal difusión en los últimos años, que es muy improbable que entre los lectores haya alguno que se encuentre por primera vez con esta palabra japonesa: Zen.
Cuando la mente china entró en contacto con el pensamiento hindú, en la forma del Budismo, alrededor del siglo 1º DC, dos desarrollos paralelos sucedieron.
El zen tiene su origen en la experiencia del Buda Sakyamuni, que hace dos mil quinientos años, sentado en la postura de zazen, hizo realidad el despertar.
De antemano quiero agradecer a todos aquellos que decidan perder unos minutos de su valioso tiempo empleándolo en la lectura del artículo que a continuación voy a publicar.
Quien gana un combate es fuerte, quien gana antes de combatir, poderoso. La verdadera maestría es vencer sin combatir. Rendir al enemigo sin luchar es la cima de la perfección.Sun Tzu.
Y sucedió que el Discípulo vio al Maestro pasear en silencio arriba y abajo del jardín, y en su pálido semblante mostrábanse señales de profunda .tristeza.
El Arte de la Guerra es el mejor libro de estrategia de todos los tiempos. Inspiró a Napoleón, Maquiavelo, Mao Tse Tung y muchas más figuras históricas. Este libro de dos mil quinientos años de antigüedad, es uno de los más importantes textos clásicos chinos, en el que, a pesar del tiempo transcurrido, ninguna de sus máximas ha quedado anticuada, ni hay un solo consejo que hoy no sea útil.
Descendiente directo del autor de El arte de la guerra y escrito un siglo después, se puede considerar una continuación del mismo. Aunque ya se conocían algunos fragmentos, fue en 1972 cuando se encontró el texto de esta obra.
I Ching o Yijing (en chino, “Libro de los cambios”), antiguo texto chino y un clásico del confucionismo utilizado para la adivinación y como obra moral, filosófica y cosmológica.
Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad.
Cierto día, un motivador experto estaba dando una conferencia a un grupo de profesionales. Para dejar en claro un punto utilizó un ejemplo que los profesionales jamás olvidarán.
En cierta ocasión, entre las colinas vivía cierto hombre que poseía una estatua tallada por un anciano maestro. Estaba apoyada al lado de la puerta, con la cara contra el suelo. Y él nunca se fijaba en ella.
Durante la ocupación Satsuma de Okinawa, un Samurai que le había prestado dinero a un pescador, hizo un viaje para cobrarlo a la provincia Itoman, donde vivía el pescador.
"Hacia poco me había decidido a dar una vuelta por la península de Shimbara para buscar caza. La estación se anunciaba excelente y tenia grandes esperanzas.