El judo, el arte marcial por excelencia de Japón, cumplió 40 años de vida olímpica cuando sobre el tatami de la Sala Ano Liossia de Atenas, comenzaron las acciones el 14 de agosto de 2004.
Este deporte de combate entró en el programa en los Juegos de la XVIII Olimpiada en Tokio-64, en un principio limitado a los hombres. Las damas se incorporaron 28 años después, en Barcelona-92.
El primer campeón en estas lides estivales fue el japonés Takehide Nakatani, de los 68 kilos, quien venció en la final al suizo Eric Hianni, en tanto entre las mujeres la primera titular fue la francesa Cecile Nowak con victoria dorada sobre Ryoko Tamura, de Japón, quien después se hizo invencible en la categoría de los 48 kg.
La creación del judo se debe al profesor de educación física japonés Jigoro Kano, un experto en jujitsu, un ancestral arte marcial nipón de ataque y defensa cuyas raíces se remontan, según algunos historiadores, al año 230 a.n.e.
El colapso del sistema feudal y la creciente influencia de las culturas occidentales condujo también al declive de las artes marciales en Japón en la década de 1870, y fue bajo esa atmósfera que Kano estableció la nueva escuela de arte marcial que denominó Kodokan Judo.
Judo significa "la manera gentil". El término proviene de dos caracteres japoneses: ju que significa gentileza, suavidad, o flexibilidad, y do, manera, camino, sendero o enseñanza.
Mientras otras artes marciales enseñan un golpeo ágil, rápido con manos y piernas, el judo por el contrario transmite que la suavidad es fortaleza, que los luchadores deben doblarse como el bambú, y entonces contragolpear. Se centra en usar la fuerza y la agresión del oponente en su contra.
La teoría básica de esta forma de combate es romper la postura del adversario, tirarlo y retenerlo. Rápidamente ganó muchos adeptos, y en 1886 una victoria contra una renombrada escuela de jujitsu en un torneo que tuvo gran notoriedad le propició un impulso a este nuevo arte.
En 1902, a las jóvenes dotaciones de gendarmes en París le enseñaban judo, práctica que comenzaba a extenderse por el planeta, pero no fue hasta 1951 que se estableció la Federación Internacional de este deporte, y cinco años después se organizó el primer Campeonato Mundial.
Cuando Japón obtuvo el derecho a celebrar los Juegos de Verano de 1964, el judo vio abierta la puerta del Olimpo, pues como anfitriones los japoneses podían añadir un nuevo deporte, y escogieron, claro, la disciplina que más los distinguía.
Sin sorpresa para nadie, los locales prácticamente arrasaron, pues se adjudicaron tres de las cuatro medallas de oro en disputa.
Posteriormente, el judo desapareció del programa olímpico en México-68, pero reapareció para los hombres en Munich-72 y 20 años más tarde para las damas en Barcelona-92.
Gentileza: Eduardo Daniel Fernández Director Deportivo Nacional C. A.J.
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