Logo Red Marcial
Buscador:
martes 10 de junio de 2008 INFORMES

Kyu Jutsu

Durante siglos, el Kyu-Jutsu (o tiro con arco) "la principal arma del Samurai o guerrero Japonés".

A pesar de la introducción de las armas de fuego en Japón y haberse considerado la Katana como arma noble del Guerrero y tras un largo periodo de paz impuesto por la era Tokugawa, el Kyu-Jutsu seguía siendo reconocido como un arte noble del Guerrero (Samurai). 
Conocido generalmente como shagei (realización del tiro con arco), se trataba de un arte completamente desarrollado marcialmente, incluía diversos y complejos sistemas de prácticas y técnicas, además de ser enfatizado por el pueblo japonés como un estilo místico con grandes aportaciones metafísicas que lo convertían en un sistema casi esotérico para el practicante. No es sorprendente saber que en el siglo XI, las personas de categoría alta estaban encantadas cuando se aclamaba su habilidad como arqueros, pero se esforzaban por tener valor con la espada bajada. 

En el tiempo en que los Tokugawa unificaron el país bajo el dominio de su dictadura centralizada y militar, el kyujutsu había evolucionado hacia un sistema de coordinación mental y espiritual bajo la tutela de maestros que se consideraban más que hombres de armas en consejeros espirituales. El nombre que se dio a esta arte de desarrollo espiritual fue Kyudo el camino o vía del arco y de la flecha. El tiro con arco como tal se practica aún en Japón aunque de una manera algo modificada. En el Japón feudal los campos de tiro con arco de interior y al aire libre (matoba, iba, yaba) para practicar sobre un blanco (kaka-uchi) se encontraban en las casas centrales de los principales clanes militares. El equipo del tiro con arco, es decir, el arco y las flechas (kyusen) y el tradicional haz de paja en un barril que se usaba como un blanco en lo alto (makiwara), se podían ver normalmente en los terrenos de la mayoría de las mansiones militares, así como los soportes cilíndricos (yadate) que sostenían las flechas preparadas para practicar el blanco. En las casas de los Samurai de alto rango también se presentaban de forma espectacular las cajas para las flechas (ya-bako) y los soportes para los arcos (chado-kake).

Analizando los orígenes de este arte marcial, se piensa que apareció con el noble guerrero a caballo. El arquero, denominado el que sostiene el arco (yumi-ton), en realidad era un guerrero de rango en el Japón antiguo. Las armas del noble eran la espada larga y el arco; los soldados rasos utilizaban la lanza y la espada corta. El Kyujutsu en realidad se consideraba una rama esencial de la educación de los nobles y el hábito de tirar montado a caballo mientras se movía velozmente para lanzar una flecha de forma certera en alguna dirección, se cultivaba dili­gentemente. Sin embargo, la palabra "nobles" no se refiere sólo a los militares aristócratas, es decir, a los buke que aparecieron durante y después de los siglos IX y X, sino también a aquellos nobles todavía más antiguos, los kuge, cuyo linaje se remonta a los primeros líderes de los clanes. Se dice que había competiciones de tiro con arco ya en el siglo IV d. de C., cuando se conmemoraba la fundación del país.

Las competiciones de tiro con arco a caballo fueron especialmente admiradas por los decadentes nobles de la corte durante todo el período de Henan. Durante este período fue cuando se desarrolló y perfeccionó el sistema básico para el entrenamiento del tiro con arco. Inevitablemente, este método fue adoptado por todas partes por los ambiciosos guerreros de la época siguiente, a cuya progenie le regalaban muchas veces durante su infancia caballos de hojas de bambú y un arco. El programa de entrenamiento para los arqueros se basaba en intentos repetidos de dar en blancos fijos y móviles, tanto a pie como a caballo. Los principales blancos fijos eran el blanco grande (o-mato), el blanco de ciervo (kusajishi) y el blanco redondo (marumono). El primero, según Kaigo, estaba colocado a treinta y tres largos de arco y medía unas sesenta y dos pulgadas de diámetro; el segundo consistía en una silueta de cier­vo cubierta de piel de ciervo y marcada con los principales sitios en donde había que dar, y el tercero consistía en un tablero redondo relleno y luego cubierto con una piel fuerte. Existen indicios de que estos blancos se colgaban muchas veces de unos postes y se los movía para desarrollar una técnica de dar en blancos cuyo movimiento haría que fuera más difícil darles a distancia.

Naturalmente, el entrenamiento a caballo era más aristocrático que el de a pie, tanto por su naturaleza como por su tradición. Exigía una gran coordinación para controlar un caballo al galope mientras se lanzaban simultáneamente flecha tras flecha contra una serie de blancos distintos que podían ser fijos o móviles. Entre las formas de tiro al blanco populares se encontraban: el tiro a tres blancos (yabusame), el tiro al blanco del sombrero de bambú (kasagake), el tiro al perro (inuoumono), la caza del perro (inuoi), la caza del pájaro (oitoriga-n) y la gran caza del ciervo, oso, etc. (makigari).
El tiro a tres blancos (yabusame) consistía en lanzarse con el caballo a galope en una dirección determinada mientras se lanzaban flechas contra tres blancos, compuestos cada uno de ellos por un tablero cuadrado de tres pulgadas que estaba colgado de un palo a lo largo del camino del caballo. El tiro al blanco del sombrero de bambú (kasagake) se realizaba dentro de un campo conocido como el recorrido de la flecha (yado), que estaba bien vallado y en cuyo extremo tenía una serie de estantes de los que se colgaban los sombreros de bambú. Se requería al jinete que lanzara al galope a su corcel y empezara a tirar a esos sombreros, primero desde lejos (tokasagake) y luego de cerca (kokasagake). El tiro al perro (inuoumono) consistía en soltar algunos perros en un ruedo cerrado y luego perseguirles mientras se les tiraba desde el caballo. 

Este particular sistema de entrenamiento evolucionó hacia una competición ritualizada en la que treinta y seis arqueros a caballo se dividían en tres grupos de doce jinetes cada uno. A su vez, se permitía que cada grupo entrara en el ruedo vallado con bambú del tamaño de setenta y dos arcos de ancho, dentro del cual se soltaban cincuenta perros para cada grupo. La revulsión por el espectáculo de esta inútil matanza, impulsada e intensificada por la propagación en toda la sociedad japonesa de la influencia civilizadora del budismo, tuvo como conse­cuencia edictos que ordenaban la utilización de flechas no mortíferas con puntas redondeadas en estos tiros a perros; al mismo tiempo se debía proteger a los perros con unas corazas forradas especiales. Con sólo algunos lapsos de tiem­po, esta forma de entrenamiento y de competición modificada permaneció durante siglos. 
 

Fuente de Información
http://es.geocities.com/espiritusamurai/
Editado por Red Marcial

Compartir Sigue a Redmarcial en Twitter    


Anuncios
 

Red Marcial Red Marcial Radio Buscadojos XV Panamericano de Taekwondo WTF Deportes de Combate

Acerca de Red Marcial
- Términos - Staff - Contacto - Publicidad
- RSS
©Copyright Red Marcial Team - Todos los Derechos Reservados - Red Marcial es una marca registrada
Red Marcial Version 4.00 Buenos Aires - Argentina

Desarrollo por parpositivo. Utilizando Xpresa