El aprendizaje y el entrenamiento de Wushu, obtiene beneficiosos resultados para la salud del niño: mejora el aprendizaje de las capacidades motoras y la coordinación psicomotríz en su desarrollo, así como en las relaciones sociales como compañerismo y respeto frente a sus semejantes.
La práctica regular de Wushu, produce muy buenos efectos, no sólo en los músculos y huesos, sino también en los sistemas nervioso, respiratorio y cardiovascular. Sin olvidar que este deporte no difiere en el sexo, siendo practicado por un amplio sector femenino.
No sólo es importante el entrenamiento con el que va a adquirir coordinación, flexibilidad y fuerza, sino que a través de los juegos de clase aprenderá a relacionarse con otros compañeros. De manera que el niño va a ganar confianza en si mismo, además de una excelente formación como persona, aprendiendo a coordinar y controlar su cuerpo y mente.
Los pequeños atletas llevan una muy buena proyección en cuánto a competición se refiere. Esto se ve reflejado en los diferentes campeonatos en los que han participado, obteniendo fabulosos resultados.
Gentileza: Prof. Luis Etchegaray
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