Japón cuenta con muchos jardines paisajísticos, probablemente tantos como los otros países del mundo. La jardinería paisajística cuenta en Japón con una historia de 1.300 años, por lo que es lógico que existan jardines de todos los estilos.
La manifestación más maravillosa del arte japonés son los trabajos en laca, en los que, quizás con preferencia a todo, encuentra su expresión el genio propio del pueblo nipón, porque en realidad es tal el conjunto de condiciones necesarias para la producción de una hermosa obra de laca, que en ninguna otra nación del mundo ha podido desarrollarse arte tan difícil.
En los orígenes de su historia Japón no tenía una escritura propia. Dado la proximidad e influencia cultural del continente chino, los japoneses utilizaban las letras chinas para escribir su idioma y literatura.
La ceremonia del té, que en japonés recibe el nombre de chanoyu, es una costumbre social y estética característica del Japón, en la que se sirve y se bebe el matcha (té verde en polvo).