Los chicos practican sobre las baldosas pero los dirigentes del club hacen oídos sordos.
Karina Ortiz - Redacción
La Escuela de Karate del Club Deportivo Sarmiento de la ciudad de Coronel Suárez, pcia de Buenos Aires, desarrolla una intensa actividad deportiva a cargo del profesor Pablo Amoroso, perteneciente a la Shotokan Karate Do International Federation (SKIF).
El profesor de 42 años habló con Red Marcial a raíz de la problemática por la que atraviesa la escuelita suarense “el problema es el piso, que es de mosaico, lo cual lo hace muy resbaladizo, provocando lesiones, no permitiendo practicar con todo el potencial que una clase de Karate requiere”
Actualmente la escuela cuenta con 40 alumnos que abarcan edades desde 6 a 57 años. Alejandra Ditzel, Trabajadora Social y ex practicante, comenta que se pidió a las autoridades del club utilizar la cancha de básquet como una posible solución, dado que tiene piso flotante, pero lamentablemente la dirigencia se niega “no nos dejan utilizarla porque dicen que podemos estropearla”. En contraparte recordó la dureza del mosaico de sus años de práctica “en una ocasión sufrí una fuerte contusión en dos costillas que me dejó un mes inactiva”.
Pese a las graves consecuencias físicas que podrían traer la práctica del Karate sin el piso adecuado, el profesor Amoroso afirma que el club responde a los permanentes reclamos que éstos “no entran en sus prioridades”
“Me siento desilusionado porque de mi parte estoy haciendo lo posible por sacar adelante esta disciplina y no logro el apoyo necesario ya que todo el interés está centrado en actividades masivas como el fútbol y el básquet” declaró a Red Marcial.
No obstante, la práctica no decae y estos pequeños karatecas han traído al club más de una satisfacción. En el último Torneo Metropolitano de Karate que se desarrolló en La Plata (Buenos Aires) con una concurrencia de casi 200 atletas, una delegación suarense de 15 niños logró ocho medallas en lo que fue su primera participación importante en un torneo. Y más aún, 10 medallas sumaron los seis competidores que representaron a la escuela en los Juegos Nacionales en Santa Rosa (La Pampa) los pasados 16 y 17 de agosto. Asimismo esperan repetir la hazaña en el próximo torneo UAK que se llevará a cabo entre el 10 y el 12 de octubre en la localidad de San Pedro (Buenos Aires).
Sin embargo, pagan un alto precio por dichos laureles, dado que en cada entrenamiento ponen en riesgo su propia salud física.
La necesidad del tatami es básica para lo que se considera una práctica sana y segura, pero ¿por qué es tan difícil lograrla? Según detalló Alejandra Ditzel, deben cubrir 100 metros cuadrados que, traducido a dinero, representan cerca de cuatro mil pesos “para nosotros es imposible llegar a semejante monto. La plata que juntamos mediante rifas y encuentros sirve para que los chicos puedan viajar a otra ciudades y competir”.
El profesor Pablo Amoroso no baja los brazos y parte de esa tenacidad servirá seguramente como una lección más para sus alumnos. Sigue adelante con el cronograma establecido para este año y refirió al medio que en octubre recibirá en la ciudad al maestro Hiroshi Ishikawa.
Mientras tanto, los chicos aguardan que algunos grandes tomen las decisiones que se requieran para que la práctica del karate sea segura y placentera.
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